Fuente: Blog de Responsabilidad Corporativa y Sostenibilidad de la Cátedra Telefónica de la UNED

Entrada la primavera -a pesar del tiempo de invierno- nos ha parecido el momento adecuado de repasar el movimiento que existe en las redes sociales respecto a la Responsabilidad Social. Y gracias a Klout, un referenciador de influencia en la red, hemos establecido un ranking de personas/tuiteros españoles expertos en esta materia. Por supuesto que la lista es discutible y, por ello, buscamos mejorarla gracias al diálogo con los grupos de interés de esta comunidad (Las sugerencias a @dspaunero). Estos son los seleccionados, con dos incorporaciones nuevas gracias a la inteligencia colectiva:

Nombre En twitter Bio
Jordi Jaumá @dresponsable editor de diarioresponsable.com, miembro fundador de alternativaresponsable.org, consejero de transparencia internacional españa Diario Responsable 53
Rosa Alonso @RealQueenPink #CSR #Ethics Consultant, Coach & Mentor, Enterpreneur, Activist, Change Agent & Policy maker. Just an ordinary catalan woman. http://www.almasocial.tumblr.com Alma Social 48
Alberto Andreu @aandreup Chief Reputation & Sustainability Officer, Telefónica (opinions on my own). Professor of Organizational Behavior at IE Business School Telefónica 46
Xavier Agulló @blogresponsable Editor de BlogResponsable.com. Experto en Territorios Responsables y Responsabilidad Social del sector público, empresarial y tercer sector en Iberoamérica. Etia 46
Isaber Roser @iroser_RSE Economista para un mundo más justo desde la Economía Sostenible y Responsabilidad Social. Emprendedora en Nins i Nines TUC TUC. Aprendedora de todo ello Fundación Carolina 45
Juan Ramón Silva @JR_SF Executive Director of Sustainability www.acciona.es My kids. Our Sustainability Master Plan and training for my next Triathlon are my daily activities. Acciona 44
Juan Royo @juanroyoabenia Blog personal: http://juanroyo.blogspot.com/ Blog RSC: http://responsabilidadsocialcorp.blogspot.com/ Analista 43
Lourdes Tejedor @madrid2day Periodista interesada en los temas de Responsabilidad Corporativa #RSC o #RSE , #discapacidad #educacion #ehealth #reporting y #TIC. Trabajo en Telefonica Telefónica 43
Miguel Angel García Martín @Garciamartin_MA Director General del Trabajo Autónomo, de la Economía Social y de la Responsabilidad Social de las Empresas del Gobierno de España Dirección General RSE 42
Ramon Pueyo @ramontuitin Padre, economista y anglofilo. Trabajo en servicios profesionales. Escribo en 5Dias. Coautor de Lobos Capitalistas. La foto es de Lara, mi hija pequeña KPMG 42
Fabian García Pastor @FabianGPastor Sharing ideas and projects about the impact of technology (ICT) in our lives #M2M #IoT #Health #Reputation Working at Telefonica.com @RCySost #CSR #RSC Telefónica 41
Josep María Lozano @josepmlozano I am professor in the Department of Social Sciences at ESADE Business School. I am interested in CSR, Ethics, leadership, values and spirituality. ESADE 41
José Carlos Gonzalez @jcarlosgonz Secretario de RSE CCOO-Comfia. Miembro de Consejo Estatal de RSE (CERSE) COMFIA -CCOO 41
Juan Villamayor @juanvillamayor Consultant in Corporate #Sustainability and Responsibility #CSR. Shared value + impact management, #stakeholder inclusion: Business With Common Sense Consultor 41
José Alías @jose_alias Sobre responsabilidad social y nuevas formas de comunicación. Servimedia 40
Victor Viñuales @vinuales81 Director de ECODES. Fronterizo. Busco cómplices para construir una economía verde e inclusiva ECODES 40
Helena Ancos @helenaancos Passionate about CSR and new ways of looking at life Profesora 39
Arantxa Corella @arantxacorella Periodista. Ahora muy ligada al desembarco de Deusto Business School en Madrid. Sin embargo, las opiniones son exclusivamente personales Deusto Business School 37
Esther Trujillo @estrujillo Gestora todoterreno de RSC, acercamiento de posiciones y modelos de diálogo e intervención con grupos de interés. Profesional de las causas perdidas Meliá 37
Antonio Vives @tonyvives Apasionado por promover el conocimiento y la implementación de la Responsabilidad Social de la Empresa en Iberoamérica Cumpetere 36
Josep María Canyelles @jmcanyelles Corporate Social Responsibility Promoter 36
Tomas Conde @tomasconde - BBVA 35
Ana Medina @amedina2011 Periodista (journalist) de Economía (Sostenibilidad/RSC y algo de tecnología) Expansión 34
Beatriz Lorenzo @beatrizlorenzol Socia Directora de N-NOVA Responsables, Triple Bottom Line, SROI, Sostenibilidad, RSE. Además, análisis RSE en falarse.com icnr.es etc FalaRSE 34
Arantxa Lorenzo @arantxalm Soy una profesional de la Comunicación apasionada en Internet, Redes Sociales, Nuevas Tecnologías y RSC. UNED 31
Antonio Ballabriga @aballabriga Director de RSE y Reputación BBVA BBVA 28
Pablo Martín @pablomartin78 Periodista, delegado en Madrid de MediaResponsable, madrileño, madridista, macoterano y de toda España Corresponsables 28
Juan José Almagro @jalmagro - Profesor 23
Paola Casteñeda @paolacastanedaC I am completely convinced that more sustainable economies and societies can be built, that’s why my personal project is about corporate social responsibility. Club Excelencia 23
Carmen Martí @CarmenMarti_ Directora de Comunicación de Fundación ÉTNOR y en Fundación Novaterra como voluntaria. Me apasiona la comunicación social, 2.0. y la Responsabilidad Social RSE Etnor 20
Alberto Castilla @albertocastilla Senior Manager de Posicionamiento Corporativo y Reputacion en PwC. Motero circuiterro, propietario de fender telecaster y excelentemente casado PwC 20
Marta de la Cuesta @mdelacu Directora de la Cátedra de Responsabilidad Corporativa y Sostenibilidad de la UNED UNED 12

Es indudable la buena sintonía entre la Responsabilidad Social Empresarias y la web 2.0. Las aplicaciones más utilizadas por las empresas son las redes sociales y sus ventajas para “conversar” con sus grupos de interés o stakeholders.

Pero, una nueva vuelta de tuerca y la necesidad de innovación en las, casi siempre aburridas, memorias de sostenibilidad es el uso de la interactividad que permiten las aplicaciones web 2.0. Las grandes corporaciones lo tienen claro y han comenzado a explotar estos recursos. Esto les permite acercar las políticas y acciones que están realizando en RSE de una forma más atractiva y efectiva para que sus diferentes públicos puedan, en muchos casos, incluso “jugar” con la información, con el fin de entenderla y conocerla en profundidad. Esto permite que hasta los más neófitos en la materia puedan comprender la dimensión económica, social y medioambiental que esto conlleva.

En este sentido, la firma SMI ha analizado por segundo año consecutivo las mejores prácticas de las empresas en materia de medios sociales y sostenibilidad. Los resultados los muestra en el The SMI-Wizness Social Media Sustainability Index. En el apartado de reporting, ha identificado diez propuestas para acabar con la idea de que los Informes de Sostenibilidad son aburridos y nadie los lee:

1. Añade una aplicación para ver el informe en el iPad, como ha hecho GE

2. Haz que tu microsite pueda compartirse, como Alstom

3. Incluye tus canales sociales en un informe corporativo, como Timberland

4. Permite a tu audiencia “jugar” con los datos a través de una matriz de materialidad interactiva como la de SAP

5. Ofrece datos actualizados periódicamente, como SAP (de nuevo)

6. Incluye un resumen en un vídeo como The North Face

7. Publícalo en Scribb como Alcatel Lucent

8. O en Slideshare como Danisco

9. Muestra las principales cifras e hitos en una infografía que puedas compartir, como UPS and McDonald’s

10. Crea un mapa digital para compartir, como Ford

Fuente: Blog RC y sostenibilidad

Ser comunicóloga, como dirían mis colegas mexicanos del máster de Responsabilidad Social Empresarial de la universidad de Alcalá, me llevó a estudiar en la carrera de periodismo profusamente al sociólogo canadiense, Marshall Mcluhan.

Este profesor de universidad, tan denostado como admirado por sus teorías, siempre suscitó mi interés. Para entender lo visionarios que fueron sus estudios hay que intentar realizar una regresión hasta su época. McLuhan desarrolló su trabajo entre la década de los sesenta y setenta, cuando Internet era incipiente y las Redes Sociales todavía ni se intuían.

Para comprender el stakeholders engagement, se pueden rescatar muchas afirmaciones de los tratados que escribió Mcluhan sobre los medios de comunicación. La primera y más significativa es una de sus afirmaciones más conocidas, la Aldea Global, refiriéndose a que la red Internet iba a convertir el mundo en pequeñas ágoras globales donde conversar, independientemente del espacio físico, y esto es lo que ha ocurrido con las Redes Sociales.

Y, la segunda teoría es El medio es el mensaje. Para McLuhan una de las características más importantes de los medios era su poder para modificar el curso y el funcionamiento de las relaciones sociales y las actividades humanas.

A partir de la reflexión sobre las teorías de Marshall McLuhan, me atrevo a afirmar que todavía nos queda mucho que investigar y aprender sobre la forma de relacionarnos con nuestros grupos de interés a través de las Redes Sociales. Es cierto que tenemos un nuevo medio que nos aporta infinitas posibilidades para relacionarnos con nuestros stakeholders, pero, todavía, no dominamos su funcionamiento para poder establecer unas relaciones emocionales y fluidas con ellos.

En los últimos años se ha escrito y reflexionado mucho sobre este artículo que relaciona directamente la creación de valor de una empresa con las políticas en materia de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de la misma. Se puede decir que fue un verdadero punto de inflexión, a partir del cual las corporaciones comenzaron a ver en la RSC una posible diferenciación y, por ende, una, más que inestimable, ventaja competitiva. Que la RSC pasara a ser considerada una fuente de creación de valor para la empresa y tenida en cuenta en la cadena de valor y en los procesos internos, hizo que estuviera presente, cada vez más, en los consejos de administración para ser integrada en la estrategia de la empresa. Esto ha impulsado su desarrollo desde el tejido empresarial privado y por las administraciones públicas.

Antes de esta nueva concepción de la RSC, y todavía hoy en día desde algunos sectores, se considera la RSC como algo más cercano a la filantropía y a los valores morales. Las empresas aunque tuvieran en cuenta la triple cuenta de resultados: económica, social y medioambiental, las dos últimas perspectivas eran tomadas como un mero maquillaje que no aportaba valor tangible a la empresa. Las argumentaciones no pasaban de influir en la empresa desde un punto de vista moral que conminaba a las empresas a ser “un buen ciudadano”. Afortunadamente, cada vez parece más superada esta antigua concepción de la RSC y las empresas abogan por tenerla en cuenta en sus procesos internos y en su estrategia competitiva, esto lleva a que la interioricen y pase a ser un aspecto más de la empresa. Hoy nadie parece dudar que orientar la RSC desde la misma perspectiva que las decisiones de negocio, supone convertirla en una fuente de oportunidades, innovación y ventaja competitiva, produciéndose así, una verdadera simbiosis entre estrategia empresarial y Responsabilidad Social.

Anteriormente, los argumentos que respaldaban la RSC solían ser cuatro: obligación moral, sostenibilidad, licencia para operar y reputación. Bajo mi punto de vista, estos cuatro puntos siguen existiendo y siguen siendo argumentos de peso para acercar la RSC a una empresa, pero se debe de ir más allá, para tratar de integrar los valores de la sostenibilidad en la estrategia de negocio y que estos representen una ventaja competitiva. Aquí es donde entra en juego la teoría desarrollada en este artículo: integrar la RSC en la cadena de valor desde dentro hacía fuera y viceversa, para generar nuevas oportunidades y ventajas competitivas a la empresa.

Para una empresa la relación con sus grupos de interés siempre es complicada. Desde identificar a aquellos grupos prioritarios que pueden influir en la empresa y en los que la empresa puede influir, hasta buscar los canales más apropiados para conversar con ellos y, qué decir, en cuanto a llegar a un verdadero punto de unión y entendimiento. Con este artículo Porter y Kramer abrieron la vía para tener en cuenta a todos los stakeholders que pueden estar relacionados, de una manera u otra, con la cadena de valor de la empresa, lo que hace que estos sean más fáciles de identificar a través de los problemas sociales reconocidos en esta. Debido a estas complicadas relaciones con los grupos de interés y la habitual tensión entre sociedad y empresa, se hace cada día más importante el diálogo con los stakeholders.

En la agenda de responsabilidad social de la empresa se debe buscar la satisfacción de los grupos de interés, pero hay que tener cuidado y no caer en reacciones defensivas de corto plazo, por eso, un análisis de los problemas sociales partiendo de la cadena de valor de una empresa nos puede ayudar a minimizar cualquier problema.

En el modelo productivo en el que se mueve la sociedad, las empresas necesitan de la sociedad y la sociedad de la empresa, se deberían evitar las fricciones innecesarias entre la sociedad civil y las corporaciones, ya que lo único que producen es un debilitamiento de todos los actores y, por tanto, de la competitividad y el buen funcionamiento social. Esto sería el principio de valor compartido, las alternativas escogidas deben beneficiar a ambos.

Las empresas y la sociedad se necesitan, y también deben convivir e interactuar entre ellos. Una fuerza de trabajo productiva se consigue con educación, servicios de salud e igualdad de oportunidades. La empresas necesitan al consumidor, necesitan vender y prosperar y esto sólo se puede conseguir con una sociedad sana. Asimismo, la sociedad necesita un tejido empresarial exitoso y consolidado para poder crecer y mantenerse en niveles adecuados de crecimiento.

Toda actividad en la cadena de valor de una empresa impacta en las comunidades donde opera, generando consecuencias sociales, positivas o negativas. El contexto competitivo afecta significativamente a la capacidad de la empresa para ejecutar su estrategia, especialmente a largo plazo. El contexto competitivo concita mucho menos atención que los impactos de la cadena de valor, pero para las empresas y la sociedad puede tener una importancia estratégica mayor.

Integrar la RSC en la cadena de valor y en la estratégica de la empresa cosechará mayores beneficios en la cuenta de resultados y provocará un impacto social más significativo. En definitiva se trata de actuar como buen ciudadano pero dotando de una nueva ventaja competitiva a la empresa a través de la Responsabilidad Social Corporativa.

En resumen, cuando se llega a integrar plenamente la RSC en la estratégica empresarial, la empresa está añadiendo una dimensión social a su cadena de valor, convirtiendo el impacto social en una parte integral de la estrategia. Todo esto se traduce en una ventaja competitiva para la empresa que se diferencia de aquellas otras que no tienen integrada la RSC, además, le sigue reportando los beneficios clásicos de la gestión responsable de la empresa: actuar como un “buen ciudadano” con los efectos favorables que esto conlleva, ser sostenible a largo plazo, lo cual se consolida con la plena integración de la RSC en la cadena de valor de la empresa y en sus procesos internos, tener el beneplácito de la sociedad para operar y una buena y consolidada reputación empresarial.

La fórmula más interesante para poder convencer a una empresa para que vire su estrategia de negocio hacia la RSE es muy sencilla y concreta:

RSE= RENTABILIDAD + VENTAJA COMPETITIVA

Trabajadores en MaltaY, seguidamente enumerar todas las ventajas competitivas que puede aportar la RSC a la empresa:

  1. Retención de talento. Las nuevas generaciones de empleados valoran de forma muy importante el proyecto que se les ofrece. Tener un programa de RSE puede ser diferencial para captar y retener el mejor talento.
  2. Satisfacción de la plantilla. Incremento de la productividad en el trabajo, y disminución de la tasa de absentismo y bajas laborales.
  3. Compromiso e identificación con la empresa de sus empleados que lleva a una mejora de la Reputación Corporativa
  4. Tener cabida en Índices de Empresa Socialmente Responsable.
  5. Posibilitar el acceso al mercado de capitales y atraer la mirada de fondos de inversión sostenibles.
  6. Mejora de los costes operacionales, a través de prácticas de ecoeficiencia.
    Ahorro de costes . La aplicación de medidas de gestión del tiempo y vincular el trabajo a objetivos es fundamental.
  7. Fidelización de  clientes.
  8. Satisfacción de los clientes, por encontrarse con personas motivadas que escuchan activamente y que, probablemente, adapten los productos a sus necesidades. Incremento de ingresos y posicionamiento de marca.
  9. Ser una empresa responsable puede atraer a un tipo concreto de cliente. A medio plazo, esta ventaja se traduce en aumento de ingresos.

10.  Satisfacción de la sociedad, por tener a una empresa cohesionada en el territorio, donde las personas pueden también ser activas en sus otros espacios (personal y familiar), generando una mejora de la relación con las instituciones.

11.  Sostenibilidad de la empresa. No solamente en el ámbito medioambiental sino sostenibilidad en el tiempo: una empresa que aplique una adecuada RSC será una empresa innovadora que acabe invirtiendo en R+D+I (que servirá para adaptar los productos y servicios a nuestros clientes actuales y futuros). Una empresa que reinvierta en esto permanecerá en el tiempo.

12.  Oportunidad de negocio  por diferenciarte de tu competencia. Una empresa que aplique RSC (incluyendo su cadena de valor, a sus proveedores) tendrá más oportunidades de cara a las cláusulas sociales de las administraciones y será un elemento potente que decante la decisión de contratación de otra empresa responsable que aplique su cadena de valor.

13.  Prevenir los riesgos, por ejemplo, a nivel reputacional o de marca.

14.  Imagen de marca, el consumidor se está volviendo más crítico. Ahora participan activamente en la compra y lo hacen con mucho criterio. Cada vez es más frecuente que el cliente realice una búsqueda en Internet del producto que vas a comprar para saber qué dicen de él. El poder las redes sociales y la transparencia de la empresa es fundamental.

15.  Ventajas que otorga la RSE aplicada a los negocios cuando se trata de participar en concursos públicos y licitaciones que tienen en cuenta criterios de compra ética y responsable. La legislación y las recomendaciones nacionales e internacionales apuestan por la RSC como elemento diferenciador y otorgan puntos positivos a la gestión y a los productos sostenibles y lo harán más en el futuro.

16.  Es una forma de anticiparse a la normativa.

A todos nos asustan los cambios. Cambiar significa renunciar a lo establecido, a lo conocido, asumiendo nuevos retos y estrategias. Dependiendo de cómo sea la persona esto le resultará más fácil o más difícil. A las organizaciones también les cuesta cambiar aunque ello suponga innovar, crecer, asegurarse la supervivencia.

También es verdad que no hay que asumir nuevos retos sin antes haber marcado una estrategia y haber analizado todos los riesgos y oportunidades que te va a generar la nueva situación. No nos tenemos que dejar llevar por las modas. Es conveniente vigilar a nuestra competencia, ver lo que está haciendo. Imprescindible saber hacia donde se mueven las tendencias para estar prevenidos. Y, por supuesto, no podemos dejar a nuestra organización a la deriva, a la inercia del mercado sin marcar un plan estratégico con el que dominemos la situación.

Adoptar una estrategia en Redes Sociales es un cambio y, todo cambio, conlleva un riesgo, pero es, sin duda, un paso hacia el futuro de la organización. No se puede hacer a la ligera, se debe definir la línea que queremos seguir. No podemos menospreciar su eficacia y su alcance. Las redes sociales pueden ser unas grandes aliadas de nuestras organizaciones. Se nos brinda un canal de comunicación asequible y útil. Nos sirve para mantener el contacto con nuestros grupos de interés y, así, generar un feedback, una conversación de tú a tú. Es verdad, que pueden ser un arma de doble filo, por eso, se debe definir bien el plan a seguir, así, se minimizarán los riesgos. Una crisis puede haber sido generada en una red social, aunque, también, las redes sociales pueden ayudar a restablecer y consolidar nuestra reputación.

Para las organizaciones sin ánimo de lucro las Redes Sociales pueden convertirse en canales muy apropiados para sus estrategias de comunicación. El riesgo a sufrir crisis de reputación están minimizadas en este tipo de organizaciones, aunque no podemos obviar que puedan ocurrir. La retroalimentación con nuestro público objetivo puede ser muy sano, enriquecedor y generador de nuevas propuestas y oportunidades, además de servir para reforzar nuestra imagen corporativa. Asimismo, nos podemos encontrar con comentarios que no sean tan positivos y tendremos que afrontarlos y asumirlos e, incluso, realizar una reflexión al respecto que nos pueda orientar en qué estamos haciendo mal.

Es una buena vía para realizar campañas de toda índole, eso sí, deberán generar un alto índice de confianza y una transparencia absoluta a la hora de gestionar acciones en la red. Para ello, podemos contar con adeptos a nuestra causa que participen, comenten, añada contenidos visuales y que difunda las informaciones en su muro para que lleguen a sus amigos y así crezca exponencialmente el número de contactos. Aunque no hay que caer en la tentación de pensar que esto vaya a suceder por la propia inercia de la red, se necesita una persona que alimente y se dedique a tener todo bien atado para no dejar ningún cabo suelto. Por último, hay que tener claro que las redes Sociales son una inversión de futuro y como cualquier acción de marketing, los resultados tardan en llegar y no siempre son tan cuantificables como nos gustaría.

La cumbre sobre Diversidad Biológica celebrada en Nagoya, Japón, el 29 de octubre de 2010 concluyó con un acuerdo contra la pérdida de biodiversidad entre los 193 países participantes. Este compromiso incluye mecanismos para que farmacéuticas y cosméticas compensen a los países donde extraen las plantas medicinales para elaborar sus principios activos.

El plan acordado en Nagoya recoge 20 puntos para combatir la extinción de especies aumentando las zonas protegidas hasta el 17% de la superficie terrestre o el 10% de las aguas del planeta, restaurar al menos el 15% de los ecosistemas degradados y acabar con la sobreexplotación pesquera.

Entre lo más novedoso del pacto está el protocolo ABS, Access and Benefits Sharing (Acceso y Reparto de Ventajas): El objetivo es regular el acceso de los fabricantes de medicamentos y cosméticos a los recursos genéticos de plantas y microorganismos obtenidos de países en desarrollo, “material hereditario con valor económico, científico o social contenido en las especies”, según la ONU y, por otro, a regular el reparto entre ambas partes de los beneficios que genera.

Uno de los factores más importantes es el cambio en la percepción sobre el problema económico que supone la pérdida de biodiversidad, bosques, humedales y otros ecosistemas, como declaró Achim Stiner, jefe del Programa de la ONU para el Medio Ambiente. Otro punto controvertido será el acuerdo para financiar el proyecto.

En esta cumbre fue presentado el estudio del programa de Naciones Unidas para el Medioambiente. “The Economics of Ecosystems and Biodiversity” (TEEB) es un esfuerzo para lograr que gobiernos y empresas de todo el mundo aprecien el valor de la naturaleza y se sumen al esfuerzo para conservarla.

Este estudio demuestra que bosques, arrecifes y océanos representan entre el 47 y el 89% de los ingresos de hogares rurales en países en desarrollo. Algo que ha sido ignorado por economistas centrados en otros sectores.

El enfoque del TEEB´s representa una nueva era donde el valor de la naturaleza se hace visible y se convierte en una parte fundamental de la política y toma de decisiones empresariales. Si no se hace nada se empobrece aún más a ciertas poblaciones y se pone en peligro los beneficios naturales para generaciones futuras, por lo que no se podrían cumplir los Objetivos del Milenio. Preservando la naturaleza ganan todos, tanto la economía de países en desarrollo como proporcionar valor a economías avanzadas. Por ejemplo, conservación de los bosques para reducir el efecto invernadero y la gestión de la pesca. En los arrecifes, aunque sólo cubran 1,2 por ciento de las costas se encuentran un millón de especies y se estima que 30 millones de personas en las comunidades costeras e insulares dependen de sus recursos.

Grupos de ecologistas que operan bajo la propuesta de Alliance for Zero Extinction, AZE, (Alianza para la Extinción Cero) consideran urgente ampliar la protección a sitios identificados como puntos calientes donde se encuentran muchas especies en peligro de extinción y presentaron en Nagoya un mapa con los mismos.